Las lentes de contacto pueden ser la solución a determinadas condiciones donde las gafas no consiguen proporcionar una buena visión. También te permiten ver el mundo de una manera más natural corrigiendo la miopía, hipermetropía, astigmatismo y vista cansada.

 

Actualmente las lentes de contacto o lentillas son una solución óptica ampliamente conocida y que, de hecho, muchos usuarios de gafas han probado alguna vez. Las lentes de contacto corrigen errores refractivos como la miopía, la hipermetropía, el astigmatismo o la vista cansada, y son la mejor opción en anisometropías (casos donde la graduación de un ojo es muy diferente a la del otro).

Existe una amplia gama de lentes de contacto y la elección del tipo más adecuado dependerá de cada caso particular.

Para determinar qué tipo de lente de contacto es el más adecuado es necesaria una evaluación completa de la visión y de la salud ocular. Este estudio optométrico incluye:

  • medida de los parámetros corneales: topografía (radio, diámetro, excentricidad).
  • graduación completa
  • exploración de la parte anterior del ojo (biomicroscopia) para descartar cualquier anomalía ocular que pueda condicionar el uso de las lentes de contacto.
  • valoración de la cantidad y calidad de la lágrima, factor que puede determinar qué tipo de lente de contacto es el más adecuado para el paciente.

Una vez decidido el tipo de lente, hay que tener en cuenta que será necesario un proceso de adaptación por parte del usuario donde la comodidad es un factor importante, pero no el único. La integridad ocular, y en especial la corneal, jugará un papel clave en el éxito de la adaptación, y factores como la demanda visual o las condiciones ambientales y laborales también serán importantes para la selección final de la lente.

Otro aspecto muy importante en una adaptación de lentes de contacto es la elección de la solución de limpieza o mantenimiento. No todos los productos de mantenimiento funcionan igual, y habrá que seleccionar el idóneo para el tipo de lente y perfil de usuario.

 

Las revisiones periódicas (cada 6 meses) son imprescindibles para garantizar la seguridad en el uso de lentes de contacto.

Material

Hidrogel o Hidrogel de silicona (blandas)

Gas permeable (semirígides)

Reemplazo

Anual

Trimestral

Mensual

Quincenal

Diario

Tipo de error refractivo

Esféricas (miopía o hipermetropía)

Tóricas (astigmatismo)

Multifocales (vista cansada)