La evaluación periódica de la visión durante el desarrollo infantil es primordial para detectar posibles problemas que puedan interferir en el proceso de aprendizaje.

La visión es un conjunto de habilidades que nos permite entender lo que vemos. Gracias a la visión percibimos, procesamos, traducimos y entendemos la información que recibimos a través del sistema visual, que representa el 80% de toda la información que recibimos del mundo exterior que nos rodea.

La culminación del desarrollo visual se consigue sobre los 6-7 años, aunque puede variar de un niño al otro. El ingreso en la escuela plantea un problema fundamental: el niño está preparado visualmente para comenzar con el aprendizaje de la lectura y escritura? Hemos de reforzar la necesidad de que el niño consiga unas capacidades visuales suficientemente sólidas y amplias para poder afrontar favorablemente las exigencias visuales del ámbito escolar. Sus capacidades tienen que ser iguales o superiores a sus necesidades para poder cubrir la demanda visual con comodidad.

La evaluación de todas estas habilidades es la clave del éxito para poder anticiparnos a posibles problemas de aprendizaje relacionados con la entrada visual.

Evaluación de la eficacia visual:

Se realiza un examen optométrico completo donde se evalúan la necesidad de llevar gafas, la acomodación, los movimientos oculares, la binocularidad, la visión en 3D y la salud ocular.

Evaluación de la percepción visual:

La percepción es la interpretación de la realidad a través de nuestros sentidos y en función de nuestras experiencias. Considerando que la visión aporta el 80% de la información sensorial, el procesamiento de la información visual es clave para entender el mundo. En el examen de percepción se evalúan las siguientes áreas: desarrollo motor, habilidades visuoespaciales (lateralidad, direccionalidad e integración bilateral), análisis visual, integración visuomotoral, integración visoauditiva y memoria visual.

Dada la importancia que tiene la visión en el desarrollo infantil y en el proceso de aprendizaje, se hace imprescindible un control periódico para detectar posibles alteraciones visuales que pueda alterar su evolución natural.

 

REVISIONES ACONSEJADAS
  • A los 6 meses (valoración de la integridad y correcto desarrollo de las estructuras oculares)
  • A los 2-3 años (una vez finalizada la primera etapa de desarrollo motor, caminar y saltar)
  • A los 6 años (una vez finalizado el último nivel de desarrollo motor: la adquisición de la lateralidad, base del aprendizaje de la lectura y escritura.
  • Revisiones anuales antes de empezar el curso (para prevenir dificultades escolares)
  • En caso de presencia de síntomas: dolor de cabeza, picor de ojos, lagrimeo, rojez, fatiga, problemas de lectura…